sábado, 19 de febrero de 2011

III REPUBLICA

Este escrito es traducción del euskera al español del artículo publicado en la revista ARGIA con el mismo título, el 13 de febrero de 2011.

Ver:
http://www.argia.com/argia-astekaria/2264/iii-errepublika


"Aquellos que creemos que normalmente la realidad supera con creces a la ficción, abordamos con frecuencia ejercicios de imaginación, para poder comprobar así hasta dónde podemos llegar en nuestros sueños. Y los que acostumbramos a fijar de un modo u otro nuestras reflexiones sabemos que somos capaces, sin gran esfuerzo, de saltos imaginativos increíbles. Por tanto, y siendo la realidad mucho más potente que nuestra imaginación, deducimos sin dificultad que es larga la serie de sorpresas que nos pueden esperar en cualquier esquina.

Comencé el año poniendo en manos del paje de los Reyes Magos una carta petitoria, siendo estos, como son, personajes que admiro profundamente por su capacidad de respuesta directa a nuestras ilusiones. ¡A! Y, por supuesto, son los únicos reyes del mundo a los que respeto. Al resto –sí, a esos jefes de estado que, entre otros sitios, también en la vieja Europa aún dan vida a la figura anacrónica de reino- los rechazo con todas mis fuerzas. Pues, como digo, a los magos les pedí algo muy sencillo: que faciliten el camino de la III República. Y como la petición la hice con corazón de niño, estoy totalmente convencido de que los personajes mitológicos seguirán sin defraudarme.

El 14 de abril de 2011 se cumplen ocho décadas desde que se instauró la II República, la cual duró poco menos que ocho años, ya que el primero de abril de 1939 la dictadura de Franco tuvo a bien asesinar a la criatura. Las dos repúblicas españolas han tenido muerte violenta temprana, ya que también a la primera (1873-1874) la hicieron desaparecer antes de cumplir su segundo aniversario, para reinstaurar en el trono a los borbones. Y ahí siguen estos, siendo Franco quien en esta fase actual los puso en el trono, en 1969.

Ya sé que las repúblicas, de por sí, no garantizan la correcta gestión del estado. Ahí está el caso de la república tunecina [1] , por poner un ejemplo cercano en el tiempo. Pero la revuelta social sucedida en ese país mahgrebí ha puesto patas arriba la trayectoria política de un presidente corrupto y en estos momentos los tunecinos esperan el comienzo de una época más fructífera, bajo el mandato de un líder estadista que hayan elegido democráticamente.

Las monarquías son, en mi opinión, instituciones del pasado, y de ahí que no entienda el razonamiento de quienes la consideran símbolo de unidad nacional. Pienso que democracia y monarquía son dos conceptos contrapuestos. En la primera, la titularidad del poder reside en la totalidad de los miembros de la sociedad. La monarquía ¿de dónde recibe dicha titularidad? Si a Franco le llegó por ser “Caudillo de España por la gracia de Dios”, ¿Quién ha dado a los borbones la jefatura eterna?

El instaurar en España la III República parece una empresa difícil. Los partidos políticos españoles no tienen entre sus prioridades semejante objetivo. Es más, diría que la mayoría de la población española no sabe que pueda existir otro tipo diferente de organización política del estado. Y por lo tanto, viven felices en su ignorancia. Los partidos políticos –incluidos también, por supuesto, los en teoría republicanos- no están dispuestos a entrar en juegos arriesgados, ya que un planteamiento renovador no les aportaría muchos votos. Y de esta forma, la jefatura del estado queda en manos de personajes cada día más extravagantes. A ver si los magos me escuchan también ahora. La realidad volvería a superar a la ficción"


Dibujo: Josetxo Ezkurra


[1] A la hora de redactar el original de este artículo no se había levantado la sociedad egipcia contra su presidente Mubarak.


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