viernes, 16 de septiembre de 2016

PESADILLAS



También me han torturtado en verano, sin piedad. No me han concedido tregua, pasándose por el arco del triunfo mi derecho natural al descanso. Me estoy refiriendo a las pesadillas. Aunque suelen ser de temática y orígen diverso hay las que se repiten con frecuencia y que me transportan a mis años escolares. Les es indiferente la época: pueden ser de cuando cursaba primera enseñanza o de mis tiempos universitarios. Lo que no cambia es el final, en el que siempre me asaltan, dejándome K.O con asignaturas atragantadas que me impiden terminar los estudios. Angustioso.

Y entonces, en ese estado de medio vigilia consciente realizo un gran esfuerzo, me despierto y me repito a mí mismo que, afortunadamente, estoy jubilado, que hace unos sesenta años superé aquel exámen de divisiones que me trajo de cabeza, y que los áridos temas de la carrera como Estadística, Análisis Operativo, Bretton Woods, Teoría de Balances, Fortran, Cobol etc quedaron atrás, per in secula seculorum. Desgraciadamente, claro está.

Foto:  JMVM (exámen de divisiones, de Ingreso de bachiller)

Traducción del original en euskera, que publiqué en mi blog Etorkizuna Etorkizun el 14 de agosto de 2016
 

viernes, 9 de septiembre de 2016

POBRES Y RICOS



Provengo de personas que, generación tras generación, criaron y domesticaron bueyes y caballos, roturaron la tierra, cortaron leña, recolectaron frutas y hortalizas y durante toda su vida descansaron en la misma cama, tras duras jornadas al son metálico de la obligada herramienta. En su pobreza creían en Dios como última solución. Y murieron con la esperanza de una vida mejor.

Era época en la que se pensaba que el pobre, que en el mejor de los casos comía chicharro, llegaría al coto celestial más fácilmente que el rico que se atiborraba de exquisiteces terrenales. “El rico merluza del infierno; el pobre gloria del cielo”  ("Aberatsa, infernuko legatza; pobria, zeruko gloria" ) dice el refrán euskaldun, y de esta guisa delimitaban nuestros antecesores su modo de vida sobre la superficie de este planeta. 

Ahora hay veces en que la merluza está más barata que el chicharro y por lo que dice la iglesia parece que ha desaparecido el riesgo del infierno. ¿Qué es lo que diferencia, por tanto, al rico del pobre?



Traducción del original en euskera, que publiqué en mi blog Etorkizuna Etorkizun el 25 de julio de 2016

Foto. Tere Anda

viernes, 22 de julio de 2016

VOCACIONES OCULTAS. VICENTE GOIKOETXEA



Los estudios preparatorios que realizamos antes de abordar el mundo laboral no garantizan, ni mucho menos, que nuestra vida profesional se encamine por el sendero marcado por aquellos. Existen varias razones: la primera, que acertar con los estudios suele resultar una especie de lotería. La vocación es cosa de muy pocos elegidos, mientras que la inmensa mayoría quedamos con la duda de si habremos dado en la diana. Por otro lado está el que, aunque se haya acertado en la elección, la aplicación profesional de los conocimientos teóricos adquiridos con los estudios depende del mercado de trabajo y de alguna otra circunstancia. 

Todo eso viene a mi mente con motivo del centenario que en el presente año se celebra de la muerte del insigne compositor vasco Vicente Goikoetxea y tras comprobar cuáles fueron sus diversas experiencias formativas y laborales. 

En su casa natal de Aramaiona se dedicó en su juventud a la hostelería. Tras ello cursó estudios de leyes y se preparó para ejercer como notario. Cierto día abandonó todo ello para realizar estudios eclesiásticos. Y tras ordenarse como sacerdote abrazó en cuerpo y alma la musica culta. 

Goikoetxea ha pasado a la historia musical europea como gran compositor. Seguramente habría sido un buen notario pero fue la  música la que lo elevó al olimpo de los elegidos.

Traducción del original en euskera, que publiqué en mi blog Etorkizuna Etorkizun el 13 de junio de 2016.

Fotos: JMVM
 

viernes, 1 de julio de 2016

LAS BOMBAS CAEN DEL INFIERNO



Aún no ha desaparecido de mi memoria los ecos del insustancial discurso que Obama ofreció en Hiroshima con motivo del aniversario de haber hecho explotar sobre aquella ciudad la bomba atómica. He de confesar que el presidente norteamericano hizo concebir en mí algún tipo de esperanza de cambio cuando fue elegido para el cargo hace ocho años. Pero como sucedió con todos sus antecesores, la desilusión es máxima tras su periplo presidencial. 

¡No Obama, no! A Hiroshima no cayó, como tú dijiste, la muerte del cielo, sino que lo hizo desde el infierno. Ante los ojos de un mundo incrédulo y horrorizado los aviones norteamericanos llevaron la muerte a miles de ciudadanos, y eso no podía provenir del cielo.

Al igual que había sucedido ocho años antes en Gernika, arrasado sin contemplación por el dueto Franco-Hitler, en 1945 fueron los Estados Unidos de América los que bombardearon aquella ciudad japonesa, sin que les temblara el pulso. El cielo no provoca guerras, sino que son las mentes enfermas de hombres y mujeres empeñados en mostrar su superioridad.


Quienes no piensan más que en ello deberían ser motivo de tratamiento psiquiátrico e internados en el infierno de un manicomio sin opción a salida.

Traducción del original en euskera, que publiqué en mi blog Etorkizuna Etorkizun el 6 de junio de 2016.



viernes, 27 de mayo de 2016

TIENEN VOZ PERO NO SABEN HABLAR

¡Y de nuevo a empezar! Como si los ciudadanos fuéramos los culpables, nos arrastran una vez más a las urnas, y tratan de que con nuestro voto la suerte en esta ocasión les sea propicia. Juegan con nosotros.

La debacle política de cuatro meses estériles – ¿sólo cuatro? ha puesto en entredicho al mismo Aristóteles. Expresaba el clásico griego que la diferencia entre las personas y el resto de animales estriba en que los primeros son capaces de utilizar la palabra. Según el gran filósofo el ser humano es el único animal con capacidad para hablar. Al resto se le supone voz. Pues, amigos, una de dos: Aristóteles se equivocaba o los políticos no son personas.

La utilización inteligente de la palabra promueve conversaciones racionales, mientras la voz es una demostración pura del instinto. En los últimos cuatro meses - ¿solo cuatro?- los políticos de la piel de toro han demostrado que no son capaces de transmitir ideas ni, tampoco, de escuchar al rival. Y en vez de crear a través de lo que les une se dedican, en inmovilismo vergonzoso, a destruir por medio de lo que les diferencia.

Nos enseñaron hace mucho tiempo que quien no escucha es una persona mal educada. Si a eso se le añade que quiera imponer su criterio, resulta que el individuo pierde la cualidad de persona y se convierte en animal con voz. Y visto lo visto, está claro que nuestro zoo particular ha crecido de forma alarmante.

Traducción del original en euskera, que publiqué en mi blog Etorkizuna Etorkizun el 2 de mayo de 2016.