viernes, 13 de septiembre de 2013

DIOS TIENE LOS OJOS RASGADOS



Ya sé que resulta fácil hacer el comentario tras conocer el fallo del jurado. Pero es que el señor Blanco me ha puesto “a huevo” esta pequeña reflexión de hoy, por lo que además de agradecerle – sí, por haberme dado la oportunidad de sacarle en mi blog- le trasmito mis condolencias por no haber hecho posible que Madrid sea la sede de las olimpiadas de 2020.

¡Hay que ser burro ignorante y atrevido! Eso es lo que pensé cuando el pasado sábado por la mañana leí las declaraciones del señor Blanco, a la sazón presidente del Comité Olímpico Español, realizadas horas antes de que en Buenos Aires se pronunciara el COI: “Dios va con Madrid 2020” Pues, ilustrísimo señor Blanco: el Vaticano debería comenzar el proceso de excomunión contra Vd. Y, por su parte, debería presentar la dimisión, porque – pienso- ¡vaya plan llevarían Vds. que ni Dios se pronunció a su favor!

Bien pensado, honorable presidente, puede que sus palabras tuvieran justo el efecto contrario, porque hay que ser animal cuadrúpedo para importunar a Dios con semejante declaración, muestra de una riqueza espiritual propia de la  España más rancia.

Señor Blanco, cañí y olé: otra vez más ha dejado claro Dios que no se pueden mezclar en el mismo carro las cosas terrenales y  celestiales. Y Vd. con sus declaraciones no ha demostrado nada de nada, excepto ser un gran y ridículo fantasma, además de campeón olímpico de la cretinidad.  Por lo que parece, Dios tiene los ojos rasgados.

Notas: 
a) Este artículo lo publiqué en euskera en mi blog “Etorkizuna  etorkizun" el 9 de septiembre de 2013 
b) Tras su publicación he recibido algunos mensajes preguntándome sobre mi postura hacia la candidatura española a las olimpiadas 2020 y la decisión del COI. Lo quiero dejar claro: antes del 7 de septiembre el tema no me interesó en absoluto. Una vez conocida la decisión del COI, me alegro por quienes en España abogaban por el no a las olimpiadas en Madrid.
 

viernes, 12 de julio de 2013

SATYAGRAHA



“Satyagraha”  es el título de la nueva novela publicada por el amigo Luis Avinareta. Como subtítulo acompaña el siguiente enunciado: otra forma de combatir la injusticia en el siglo XXI, sin violencia. 
 He de confesar que me tragué de una sentada las doscientas páginas del libro y no resultó atracón. El argumento nos lleva por los vericuetos del espionaje a través de Internet y al ser el autor conocedor del mundo en la red resulta que la trama tiene más de realidad que de ficción. 
Da la casualidad de que en estos días hemos recibido un aluvión de noticias relacionadas con el espionaje cibernético, acción por la que estadounidenses y británicos han sometido a control a sus aliados y enemigos, sin importarles el who´s who. Por lo que hemos vuelto a comprobar que nos hemos convertido en muñecos en manos de los poderosos. No somos nada (y menos en Internet) Estamos fichados de la cabeza a los pies, presos en inmensas celdas inmundas, aunque en nuestro particular autoengaño pensemos que somos los dueños y señores de paraísos multicolores a nuestros pies. ¡Imbéciles! 
Pero resulta que Luis Avinareta nos muestra en su novela un rayo de esperanza ante tanto despropósito. Y así es como, cuando por la acumulación del 90% de las riquezas de la tierra en manos de unos cuantos potentados, el hambre y la falta de medicamentos y recursos adecuados matan diariamente a miles de niños, hete aquí que “Satyagraha” nos ofrece una fórmula para hacer frente a la injusticia. Y precisamente utilizando los mismos medios tecnológicos con los que las empresas y grupos de presión manipulan para sostener al resto de la población mundial atrapados en su incapacidad por salir del agujero. Para qué, y para erradicar de la faz de la tierra a los políticos, primeros ministros, altos funcionarios y demás sátrapas y mangantes que pululan a sus anchas, engordando sus cuentas corrientes personales y haciendo caso omiso a las reivindicaciones sociales y mirando hacia otro lugar ante la miseria acumulada de tanta y tanta población. Se trataría de pagar a esos delincuentes con su propia moneda, haciéndoles aprender, en el caso de que lo deseen. Esa es la trama de la novela, en un escenario en el que  está prohibida la violencia. 
 La ficción nos abre, por lo tanto, una pequeña ventana a la esperanza. Y, adelanto con ilusión, que yo me apunto a esa guerra, convencido de que podremos cambiar la realidad. 

Nota: Satyagraha es una palabra ya utilizada por Gandhi, y que viene a significar la fuerza de la verdad.

Nota: este artículo lo publiqué en euskera en mi blog "Etorkizuna Etorkizun" el 1 de julio de 2013
 

viernes, 21 de junio de 2013

NOS INVITAN A COMER INSECTOS



La FAO ha descubierto un nuevo mecanismo para paliar, si no erradicar, el hambre en el mundo. Parece que la solución puede venir de los insectos, esos animalitos tan suculentos, saludables y propicios para una buena dieta alimentaria. 

Muchísimas gracias a esa entidad dependiente de la "todopoderosa" ONU por mostrarnos el camino. Nunca habríamos imaginado una solución más cómoda. Pero bien es cierto que para eso tenemos  en Bruselas tantos y tan valiosos técnicos. Les ha costado un poco dar con la solución pero al fin lo han conseguido.

Tras haber investigado desde su creación en 1945 por ver de dar solución a esa plaga bíblica que es el hambre, los sesudos responsables de la FAO han llegado a la conclusión de que es imposible hacerles entrar en razón a los humanos y por lo tanto hemos de echarnos al monte en busca de salida. Allí nos están esperando los grillos, saltamontes, escarabajos, cigarras y resto de miembros del grupo de animales más diversos existente sobre la Tierra ¡Que Dios les agradezca (a los fao-fílicos) tan lúcido y maravilloso descubrimiento! 

Pero en mi opinión existe una laguna en su teoría o por lo menos a mí no me ha llegado la respuesta a la siguiente pregunta:  ¿Qué haremos los pobres ciudadanos – montañeros o no- cuando los gigantes de la alimentación como Nestlé, Unilever, Pepsi y demás se hagan con la propiedad de los insectos mundiales? Porque  ¿de verdad piensan en la FAO que durarían mucho tiempo esos frágiles y simpáticos animalillos, hoy en día de dominio público, en pasar a ser propiedad única y exclusiva  de las citadas corporaciones? Todo lo susceptible de ser consumido tiene un precio. Precisamente esa es la razón de que el hambre  sea una realidad en el mundo. Es por ello que pienso que los amigos de la FAO deberían darle una nueva vuelta a su recomendación.



  Nota: este artículo lo publiqué en euskera en mi blog "Etorkizuna Etorkizun" el 20 de mayo de 2013